
Hay quien dice que todos llevamos un niño dentro, y que además nunca deberíamos perderlo. Madrugar para ir al cole, comerse el bocadillo en el recreo, y por la tarde pasarse largas horas jugando con muñecos, coches y cómo no, Lego. Lego: una caja llena de piezas de colores con la que se podía




